Viajar es irse, fugarse, moverse siempre hacia adelante y de vez en cuando regresar para de nuevo volver a partir

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Gurús


Gurús de pega, folclore barato para turistas y fotógrafos ávidos de fotos típicas, son como los personajes que se ponen en las ciudades disfrazados a modo de estatua y que solo quieren recaudar unas cuantas rupias de aquellos que quieren sacar unas fotos. ¡quien no tiene una foto por solo 100 rupias?





Este es un verdadero sacerdote hindú realizando las plegarias del aniversario de de un fallecido.




Gurús de todo a 100 rupias se preparan la comida usando como combustible la leña que ha quedado después de la cremación de los cadáveres.




De la muerte y el hinduismo


La ceremonia hindú de despedida de sus seres queridos es una cremación. los muertos son despachados normalmente de una forma sobria y rápida, muy rápida, demasiado para lo que entiendo yo; la mayoría, a las tres o cuatro horas después de morir ya han pasado a formar parte del río en forma de ceniza. Solo se avisa a los parientes más cercanos y que se encuentren más a mano por lo que los entierros suelen ser poco concurridos y, a la mayor brevedad, se procede a realizar el ritual de despedida del difunto junto a las aguas del río sagrado.



Viuda espantado las moscas sobre el cadáver de su marido.








Katmandú tiene 17 crematorios ceremoniales donde proceden a despedir a sus seres queridos camino de la próxima reencarnación. Este es el más emblemático, antiguo crematorio real ahora puede ser usado por cualquiera y está situado a los pies del templo más importante y sagrado del hinduismo en todo Nepal, el Templo De Oro.





Junto al río sagrado se colocan los cadáveres a los que apenas unos minutos antes han certificado su muerte. El guía que se nos ha ofrecido ha relatarnos todos los entresijos de los rituales hindúes de la muerte y de la ceremonia de la quema de cuerpos no dice que para ellos la muerte es algo natural, un paso más camino hacia otra vida, que a diferencia de occidente no se ven escenas de duelo y dolor ya que vida y muerte, es una parte más de la comosvisión de su religión; nos recalca que es algo muy natural no como en occidente.



Se procede al lavado de cara y pies con el agua sagrada como parte de ritual, incluso se le coloca al muerto con los pies dentro del agua del río del cuerpo aún carente de rigor mortis.




Este cadáver en concreto no tenía mas que a media docena de personas en la ceremonia de cremación. En la foto podemos ver como algunos de sus más allegados le dan el último adiós, quizás sea su mujer o su hija y a pesar de lo que que el guía nos dijo en ellas se puede apreciar el dolor por la pérdida del ser querido.



Todo discurre a mucha velocidad. Una vez dado el último adiós se procede a ocultar el rostro del muerto que hasta entonces estaba descubierto.



Algunos curiosos y los pocos familiares son los que acompañan al muerto en el último adiós.





Todas sus pertenecías personales son arrojas al río, cualquiera puede recogerlas y quedárselas, de hecho varios hombres y un par de niños de apenas cuatro o cinco años estaban por allí recogiendo todo lo que habían tirado de estos cadáveres como se puede observar en la parte superior derecha de la fotografía de arriba; en la foto también podemos apreciar a un mono bebiendo en la parte inferior derecha junto al cadáver y a una mujer recogiendo agua en la parte inferior izquierda.





Después se colocan los cuerpos sobre unas maderas entre las que colocan bolsas de de grasa o mantequilla para ayudar a una mejor combustión y que el cadáver quede reducido a cenizas, todo tiene que ser natural y sagrado, no se puede usar gasolina ni ninguna sustancia no orgánica y, como estos productos son caros solo los ricos pueden costearse la suficiente cantidad para que la cremación sea perfecta.






Encima del cadáver se coloca paja en cantidad para que se guarde el mayor calor posible dentro de la pira a modo de horno. Si el muerto es muy pobre y no le pusieron las suficientes bolsas de mantequilla la paja se humedece para que la combustión se alargue lo suficiente para reducir a cenizas el cadáver. Nos dicen que cuando hay muchos cadáveres esperando la cremación los despachan lo más rápido que pueden, la señal de que se ha consumado la cremación es un ruido seco a modo de pequeña explosión que indica que el cráneo del fallecido a reventado por el calor, entonces el sacerdote procede a arrojar los restos del muerto y de la pira al río.







Una vez prendido fuego solo el sacerdote se queda con el difunto, los familiares ya han abandonado el lugar.




Cremación de varios cuerpos en los altares dispuestos para tal fin. Una vez que el cuepo se ha convertido en cenizas se arrojan al río junto con los restos de maderas, vuelve a la naturaleza lo que salió de ella en forma de los considerados cinco elementos básicos de la naturaleza: aire, fuego, madera, tierra, agua.





En la distancia pude oír los lamentos de una de las viudas, su marido un antiguo gurka fue despedido por sus compañeros de armas, sus hijos parecían que estaban de paseo un día cualquiera pero ella lloró de forma desgarradora y tan desconsolada como en cualquier parte del mundo lo hubiera hecho una mujer que despide a su ser más querido. Si, puede que su forma de entender el cosmos, su forma de ver el paso de la vida a la muerte en su religión sea muy natural pero lo que vi yo fue mucho dolor, dolor profundo y sincero aunque después piense que su marido se ha reencarnado en otra persona o en una animal si fue malo durante su vida. En fin, respetando sus creencias pero a mi esto de las reencarnaciones me parece muy difícil de digerir, me parece una milonga de muchos cojones.




.

lunes, 23 de noviembre de 2009

OM MANI PEDME HUM


Stupa de Bouda, Nepal. es una de las mayores del mundo, y está situada cerca de Katmandú.



Mantras escritos en banderas colocadas al viento en los tejados de las casas en Katmandú.









Mantra (तन्त्र ) es una palabra de origen sánscrito, que esta formada por los términos manaḥ y trāyate, que se traducen por mente y liberación, de ahí que se dice que un mantra es un instrumento para liberar la mente del flujo constante de pensamientos que la confunden.






Om mani padme hum (sánscrito ॐ मणि पद्मे हूँ, oṃ maṇi padme hūṃ) Se traduce: ‘¡Oh, joya en el loto!’ Es probablemente el mantra más famoso del budismo, el mantra de seis sílabas del bodhisattva de la compasión, Avalokiteshvara (en sáncristo) o Chenrezig (en tibetano). El mantra se asocia en particular con la representación de cuatro brazos Shadakshari de Avalokiteshvara. Se dice que el Dalái Lama es una reencarnación de Avalokiteshvara, razón por la cual el mantra es particularmente venerado por sus seguidores.





Detalle de la stupa de Bouda.










.





..


domingo, 22 de noviembre de 2009

La Taberna Tibetana.


Las almas de algunos de los hombres perdidos vagan por el mundo en busca de la verdad, o tal vez lo que en verdad hacemos es huir de ella; fuere lo que fuere, ahora no es el momento de tales disquisiciones. Sin embargo ocurre que de vez en cuando algunos de esos seres perdidos coincidimos en el tiempo y el espacio y nos juntamos. Así ocurrió en este caso que ahora os cuento: En una taberna regentada por una pareja de ancianos tibetanos refugiados y situada en las proximidades de la gran estupa de Bouda, una de las mayores estupas del mundo,  lugar religioso y místico como pocos en este planeta, en ella, los budistas oran y dan vueltas en rededor todo el día recitando sus oraciones, haciendo girar los cilindros con oraciones al cielo sin parar; pues como os iba diciendo en esta taberna cada noche nos juntábamos unos cuantos hombres y mujeres perdidos, y entre jarras de cerveza casera tibetana llamada "tika"  que se sirve caliente y está hecha con mijo fermentado, tiene un sabor similar al sake japonés cuando se toma caliente, o con una "Himalaya" cerveza rubia del país que también está muy buena aunque sea industrial, o un vaso de té, etc. y comiendo unos "momos" o empanadas al vapor de carne búfalo o de pollo calientes pasábamos unos buenos ratos conversando sobre el budismo, sobre la vida y la muerte, sobre la reencarnación, o sobre la salvación y el karma. Como la electricidad se iba y venía, una gran parte del tiempo era la luz de las velas las que nos iluminaba y aportan una atmósfera aún más misteriosa, mística y espiritual. Allí mis amigas y yo pasamos unos ratos verdaderamente mágicos. En la foto se puede ver a uno de los tipos perdidos de los que os hablo, un alemán cuyo nombre desconozco, con el en concreto no hablamos nunca, se ve que era hombre de pocas palabras y solo nos observa al resto como hablábamos y hablábamos sin parar, sin embargo con el compartimos días y días tiempo y lugar e intercambiamos miradas y sonrisas; y esa noche, con el descaro del que suelo hacer gala de modo habitual le hice esta foto sin permiso. Al día siguiente coincidimos de nuevo y pudimos ver como  unos lugareños le hicieron una despedida especial,  le colocaron varias bufandas ceremoniales y nuestros ojos fueron testigos de  una despedida con un ritual sereno y emotivo. Se ve que era un gran tipo y que le iban a echar de menos. El no volvió por la taberna y los siguientes días su mesa estaba vacía aunque estuviera con otra gente, y le echamos de menos. Son estos momentos y otros parecidos los que de verdad merecen la pena, los que se quedan grabados para siempre en mi corazón, los que impulsan a vivir un viaje continuo.