Viajar es irse, fugarse, moverse siempre hacia adelante y de vez en cuando regresar para de nuevo volver a partir

domingo, 17 de junio de 2012

Fuerte y Palacio Amber en Jaipur

El Fuerte y Palacio de Amber en Jaipur







El lujo y la exquisitez de los marajás o reyes de Jaipur  reflejados en los adornos y florituras del palacio se me antojan algo recargado y con tintes casi estrafalarios, lo único que me parece muy interesante son los magníficos y preciosos elefantes; miramos a sus ojos y casi sin querer nos adentramos en una mente  maravillosa llena de misterios.


 



lunes, 28 de mayo de 2012

Sueño profundo


Mientras se mece  entre las nubes nuestro avión, Samuel descansa ajeno a todo el mundanal ruido que nos rodea; acunado por las turbulencias mi pequeño duerme un sueño profundo.

domingo, 27 de mayo de 2012

Amanece en la T4


Amanece en la T4.
 Esperamos un nuevo vuelo que nos acerque a casa, hacemos tiempo, caminamos despacio por esos inmensos pasillos que poco a poco se llenan de viajeros, los miramos uno a uno cuando con ellos nos cruzamos. Tengo a mi pequeño cogido en un fuerte abrazo. Al mirar por la enorme cristalera vemos como el sol se despereza y surge por entre los cerros de Torrejón. Miro a mi hijo y veo en su rostro una sonrisa que se me contagia, me doy cuenta que ese instante es un momento prodigioso,  junto a mi pequeño puedo disfrutar del glorioso y mágico espectáculo que es ver al sol naciente surgir con quietud, rayo a rayo; sin prisa alguna, podemos ver como por el horizonte se eleva -desplazando a las tinieblas de la noche- el victorioso disco solar; y, como hizo mi padre antes, y antes de el mi abuelo, le señalo al cielo, y en un susurro al oído le digo: "¡Mira hijo! Esto es un maravilloso milagro que cada día ocurre. ¡No lo olvides!". No sé si me comprende, mas su sonrisa es suficiente respuesta, y si Dios quiere, nos quedan muchos amaneceres aún por disfrutar juntos.
La cálida luz ilumina las anónimas vidas de los viajeros que se cruzan sin apenas mirarse los unos a los otros;  vidas encerradas en su propios mundos como gusanos de seda encerrados en sus capullos. Quizás de esa seda algún día salgan hermosas telas.