TripTrip es una nueva aplicación web en estado beta
que te permite crear itinerarios de viajes, tanto de vacaciones, como
así también viajes de negocios, de la manera más fácil.
Este
servicio trabaja con data de Facebook y ofrece información para crear lo
itinerarios de más de 80.000 ciudades alrededor del planeta y no se
preocupen si no conocen el nombre de la ciudad en inglés como por
ejemplo London, si escriben Londres la aplicación lo entiende.
Para
comenzar solo tienen que autenticarse con su cuenta de Facebook (están
trabajando para agregar más formas de login), una vez hecho eso, pasan
al perfil para corroborar su información y ya están listos para crear el
primer itinerario.
Para crear un nuevo itinerario en TripTrip solo
hacen clic en New Trip, ingresan el nombre de la ciudad, cómo quieren
llamar al itinerario, clic en Create y listo, ya están dentro del primer
día de su itinerario, donde ingresarán hotel y luego una a una la
actividad que desarrollarán, incluidas las comidas, transporte, otros
hoteles (por si cambian), lugares de interés como shoppings, museos,
lugares históricos, lugares para ir a la noche como clubs, pubs, bares y
otros, parques y hasta tienen la libertad de crear elementos no
contemplados para el itinerario a través del botón Custom
(Personalizado). Cuando terminan el itinerario del primer día, ya
pueden pasar al segundo haciendo clic en Add Day.
Cada vez que
eligen un elemento para incluir en el itinerario, este viene acompañado
de distinta información como la calificación vía estrellas (como se
califica a los lugares en Facebook), rango de precios, horarios de
atención, dirección, teléfono y hasta el website del recurso.
Cuando tendrán el itinerario en su página de inicio en una cuadrícula
para consultar fácilmente en el futuro por si viajan nuevamente a la
ciudad. Además si quieren cambiar la fotografía de portada del
itinerario, TripTrip permite hacerlo directamente importando imágenes
del servicio de fotografías gratuitas Unsplash.
Recuerden
que es una beta y pueden llegar a encontrar algún que otro bug, pero
dejando de lado eso, es una muy buena idea y además los desarrolladores,
Dave Fryer y George Shank, están trabajando en nuevas características
como la posibilidad de trabajar en el itinerario en forma colaborativa
con otras personas.
Un servicio simple, intuitivo, con una interfaz minimalista que vale la pena tener en cuenta y ver como evoluciona.
Enlace | Website
Viajar hoy es más fácil y más barato que nunca, la mayor parte de estos viajes se realizan en avión. Más de 10.000 aeronaves surcan simultáneamente los cielos, esto se puede comprobar en tiempo real en Flight Radar la web que muestra en tiempo real cada avión que surcan los cielos de la tierra.
"Nunca olvidaré ese sonido. El
sonido del metal crujiendo", dice George Larson, pasajero del vuelo 440
de Indian Airlines que iba de Madrás a Nueva Deli en 1973.
Eran las 10:30pm y afuera estaba completamente oscuro. Una tormenta azotaba la nave y la hacía volar a poca altura.
La cola fue la primera en chocar contra el suelo. Larson salió expulsado de su asiento.
Mientras, el avión continuó derrapando sobre la superficie. El fuselaje se abrió en dos.
Lo siguiente que Larson recuerda, cuando despertó, fue que se encontraba de espaldas sobre restos del avión.
Luego estallaron los tanques de gasolina en las alas.
Eso produjo una lluvia de objetos que fueron cayendo alrededor de
Larson. Como pudo se arrastró hasta el suelo para alejarse. Fue una de
las 17 personas que sobrevivieron.
De hecho, Larson fue increíblemente afortunado dado que, apenas minutos antes, había hecho algo sumamente peligroso.
Antes
del accidente, se encontraba sentado en las filas al fondo del avión,
y, aunque la señal de abrocharse el cinturón se había encendido, hizo
caso omiso.
La mayoría de las personas que se desabrochan el cinturón antes de una situación como esta, terminan muertas.
Reacción tardía
Sorprendentemente, muchas personas en escenarios altamente peligrosos no reaccionan rápidamente para salvarse.
Desde ponerse a discutir sobre cosa menores, mientras el barco se
hunde en plena tormenta, hasta quedarse pasmado en la orilla de la playa
cuando hay un tsunami en camino.
Los psicólogos saben desde hace mucho tiempo que la gente, cuando se siente presionada, toma decisiones autodestructivas.
"Los
talleres de supervivencia no se centran en entrenar personas sobre lo
que deben hacer, sino en evitar ciertas cosas que normalmente harían",
explica John Leach, psicólogo de la Universidad de Porstmouth, en
Inglaterra.
En su opinión, entre 80% y el 90% de las personas reaccionan incorrectamente ante una crisis.
Por
ejemplo, un video grabado durante el terremoto en Japón en 2011,
muestra a personas que arriesgaban sus vidas mientras corrían para
agarrar botellas de licor en un supermercado. Es como si una niebla cubriera nuestro cerebro durante las emergencias.
En
el 2001 un profesor de la Universidad de Cambridge estaba remando en un
kayak en las difíciles aguas de la Isla de Wight, en la costa sur de
Inglaterra.
El fuerte oleaje hizo que el kayak se volteara. El profesor se
mantuvo agarrado al bote durante 20 minutos, antes de recordar que tenía
un celular.
La primera llamada que hizo fue a su hermana, en Cambridge (a más de 5.000 Kms.), luego a su padre (en Dubái).
Eventualmente fue rescatado, cuando sus parientes avisaron a los guardacostas.
Con este preámbulo, ¿cuáles son los comportamientos que debemos evitar cuando hay una emergencia?
1. Paralizarse
La mayoría de las personas tienden quedarse "congeladas" ante un desastre.
Aunque por fuera luce como una actitud pasiva, cuando el miedo nos paraliza, el cerebro está activando todos los frenos.
Mientras fluye la adrenalina y nuestros músculos se tensan, el
"pequeño cerebro" primitivo ubicando en la base de nuestra nuca envía
señales para mantenernos clavados donde estemos.
Es un mecanismo presente en todo el reino animal y para sobrevivir debemos combatirlo. 2.Incapacidad para pensar
A principios de los años 90, durante la Guerra del Golfo, Israel se preparaba para combatir a Irak.
Luego del ataque con gas, realizado por fuerzas iraquíes, el gobierno de Israel se preparó para lo peor.
Para
ello, entregó a toda la población máscaras antigas y antídotos contra
el gas nervioso. Al sonido de una alarma, la gente debería buscar
refugio y hacer uso de su equipo.
Hubo 21 ataques, y aunque no se utilizaron armas químicas, se
registraron más de 1.000 heridos, pero no por las razones que tú
piensas.
Un 22% fue afectado por explosiones. El resto se debió a
falsas alarmas. De hecho, 11 personas murieron al ponerse la máscara y
no abrir los filtros de aire.
"El cerebro tiene una capacidad muy limitada para procesar información nueva", explica Sarita Robinson, psicóloga de la Universidad Central de Lancashire.
En medio de un desastre, nuestra velocidad para analizar las opciones va de mal a peor.
Primero, el cerebro busca inundar el organismo con dopamina (la hormona para "sentirnos bien").
Esto puede parecer contraindicado, dado que es una hormona asociada a
la gratificación, pero la dopamina juega un papel fundamental en la
preparación del cuerpo ante el peligro inminente.
La dopamina dispara otras hormonas, incluyendo adrenalina y cortisol, y es justamente por eso que todo se enreda.
Este coctel de hormonas apaga la corteza prefrontal, ubicada detrás de la frente, responsable de funciones fundamentales como la memoria.
Justo cuando más necesitamos nuestra base de datos, nos volvemos olvidadizos y somos proclives a tomar malas decisiones. 3.Visión de túnel
Una
reacción típica ante un desastre es lo que se llama "perseverancia": la
tendencia a resolver un problema de una sola forma, insistiendo
numerosas veces en la misma respuesta, a pesar de los resultados.
Esta visión de túnel se registra también en aquellos que han sufrido daño permanente en su corteza prefrontal.
Esto sugiere que, en situaciones de estrés, el cerebro simplemente apaga esta región, dejándonos con un pensamiento inflexible al momento de enfrentar una crisis. 4.Apegarnos a nuestras rutinas
"Muchas
personas han muerto cuando regresaban a buscar la cartera que dejaron
en casa o a verificar si habían apagado el horno…", cuenta James Goff,
especialista en desastres y manejo de emergencias, de la Universidad de
Hawái.
Este comportamiento es tan común, que los psicólogos le han puesto un nombre: "Comportamiento estereotípico".
Cuando
el vuelo 521 de Emirates se estrelló en el Aeropuerto Internacional
Dubái el año pasado, videos mostraban a pasajeros tropezando en los
pasillos llenos de humo, para sacar sus bolsos de los portaequipajes
sobre los asientos.
El trasfondo de esto es que nuestro cerebro depende -en forma extraordinaria- de lo que nos es habitual.
Nuevas
situaciones son extremadamente desgastantes para nuestra mente, pues
básicamente debemos construir un mundo nuevo alrededor de nosotros.
Eso explica por qué nos cansamos tanto cuando vamos de vacaciones o empezamos en un trabajo nuevo. 5.Negación
En situaciones extremas, esto implica ignorar por completo cualquier factor de peligro.
"Invariablemente, más de 50% de la población lo hace. La gente va a la playa para ver un tsunami", advierte Goff.
De acuerdo con Robinson, la negación usualmente obedece a dos razones: la persona se equivoca y no reconoce una situación como peligrosa; o porque simplemente no quiere reconocerla.
La
última ocurre mucho en incendios descontrolados, porque al evacuar tu
casa estás aceptando que todo lo que dejes será destruido por el fuego.
"La
gente tiende a esperar hasta ver el humo, y esto muchas veces quiere
decir que ya es muy tarde para escapar", advierte Andre Gissing, experto
en manejo de riesgo, de la compañía Risk Frontier.
Durante décadas los científicos han comprobado que somos malos calculando riesgo, porque en situaciones de emergencia nuestro cerebro confía más en sentimientos que en hechos.
Anulamos
pensamientos estresantes y nos damos confianza a nosotros mismos,
explicándonos cómo es que el peligro va a desaparecer.
Esto
pudiera aclarar por qué los pacientes con cáncer esperan en promedio
cuatro meses, antes de ir a un médico a que examine los síntomas que
sienten.
¿Qué sí debes hacer?
En opinión de Goff, la supervivencia se basa en tener un plan.
"Si
tú sabes lo que tienes que hacer con antelación, y comienzas rápido,
generalmente logras escapar de un tsunami, aunque puede ser complicado".
En este sentido, Leach insiste en que uno debe reemplazar las reacciones automáticas con aquellas que pueden salvar nuestras vidas.
"Tienes que practicar y practicar, hasta que las técnicas de supervivencia se conviertan en tu comportamiento dominante", explica.
Sin embargo, no subestimes algo que no puedes controlar.
Preparación,
actuar rápido, romper rutinas y evitar entrar en negación pueden ser
otros mecanismos para mantenerse más tiempo con vida en caso de estar en
un pésimo escenario.
Más allá de eso, también hay que recordar que algunas veces vas a necesitar una enorme dosis de suerte para lograrlo.