No viene mal hacer un poco de
memoria para entender un poco mejor por qué unos asientos son más caros
que otros y en qué basan su modelo de negocio
Hasta hace poco más de una década, viajar en avión era una experiencia relativamente cara pero que ofrecía una comodidad y facilidades exclusivas de este medio
de transporte. La irrupción de las líneas 'low-cost' ha cambiado de
arriba abajo el negocio, de forma que muchas compañías tradicionales han
terminado adoptando los usos y costumbres de las primeras y no al revés.
El precio de los billetes de avión, no obstante, ha cambiado mucho a lo largo de las últimas décadas. Un vídeo
realizado por Wendover Productions nos ayuda a entender un poco mejor
de dónde sacan el dinero las aerolíneas (al menos, las tradicionales), y
sus autores mantienen una peculiar aunque razonable tesis: la mayor
parte de los ingresos no se obtiene de los viajeros que se agolpan en la
clase económica, sino de los pasajeros de 'business' y primera clase.
El vídeo utiliza el ejemplo de un Boeing 777 de British Airways para
ilustrar su tesis con datos contantes y sonantes. En un vuelo entre
Londres y Nueva York, los pasajeros se dividen en cuatro clases:
la turista, con 122 pasajeros; la 'premium', con 47; la 'business', con
48; y la 'first class', con 14 asientos. Los asientos cuestan,
respectivamente, 876, 2.633, 6.723 y 8.715 dólares.
No hay más que
hacer cuentas: la clase turista proporciona 106.872 dólares a la
compañía; la 'premium', 105.320; la 'business', 322.704 y la 'first',
122.010. En resumidas cuentas, solo con el 'premium' se consigue tanto
dinero como en la clase turista. Obviamente, estos precios tienen truco:
la mayoría de los pasajeros probablemente hayan tomado este vuelo como
una conexión desde otro destino, por lo que su tarifa será mucho más
baja. Además, British Airways es un caso excepcional, ya que su mercado se centra sobre todo en viajeros con mayor poder adquisitivo.
Sin embargo, el concepto es el mismo: en muchas de las líneas
tradicionales, especialmente las transcontinentales, se gana más con los
asientos más caros, aunque sean mucho menos, que con los baratos. Según
los autores, dos tercios de los ingresos provienen de estos asientos.
Recortar, no sumar
Esta
máxima no tiene por qué extenderse a todas las aerolíneas ni a todos
los vuelos. Sin embargo, el vídeo ofrece ideas interesantes para
entender cómo han evolucionado los precios de la aviación comercial.
Muchas veces pensamos que los aviones
introdujeron la primera clase o la clase 'premium' como una forma de
diversificar el negocio, cuando en realidad es todo lo contrario. En un
primer momento, debido a que muy poca gente podía permitirse viajar en
avión, hacerlo era caro y, por lo tanto, aunque no se expresase en
dichos términos, una experiencia de “primera clase” per se.
Tan solo a medida que pasó el tiempo se empezó a hacer hueco para que
las clases bajas y medias pudiesen disfrutar de este tipo de
transporte. Sin embargo, no fue a través de un mejor servicio, como
ocurre hoy en día, sino permitiendo distintas flexibilidades. En
1952 aparece por primera vez en aviones la diferenciación entre clase
turista y 'business' atendiendo a un principio: los segundos tienen
muchas más facilidades para cambiar su billete que los primeros.
“La
razón por la que hay diferentes clases de billete es que las aerolíneas
intentan maximizar sus beneficios”, explica la página 'Flight Fox'.
“Saben que hay dos clases de viajeros: por placer y por negocio. Ambos
necesitan volar pero su comportamiento es muy diferente”. En definitiva,
los turistas reservan su vuelo con tiempo, porque planean sus
vacaciones con su propio dinero y meses de antelación, y se entiende que
no necesitan ninguna flexibilidad (de ahí que el billete sea más
barato) y los hombres de negocio requieren una mayor versatilidad en el
servicio y pagan con el dinero de su empresa. Esta división ha pervivido hasta hoy en día.
Los aviones heredaron la división tradicional de los trenes.
¿Cuándo
se extiende a la clase económica? El vídeo cita un momento clave en la
historia global: la aparición del avión supersónico de Concorde
utilizado sobre todo por Air France y British Airways que, en principio,
estaba destinado a las clases altas y por lo tanto dejaría un hueco en
aviones tradicionales como el Boeing 747. De ahí que hoy en día de todas
las líneas que realizan vuelos transocéanicos, como Iberia, tan solo
seis tengan primera clase: American Airlines, Air France, Luthansa, Swissair, United Airlines y British Airways.
Demasiado grande: que se vayan a 'business'.
Iberia,
por ejemplo, tan solo divide entre 'business' y 'turista/economy',
aunque dentro de la primera categoría haya, por ejemplo, 'business' con y
sin restricciones. Por lo general, este billete representa un
porcentaje pequeño del vuelo completo. En un Airbus A-330-2000 hay 19 asientos 'business' y 269 'economy', y la división es muy parecida en los aviones de fuselaje ancho:
36/242 (A330-300) 36/218 (A340-300). Es más pequeña en los de menor
tamaño: 34/84 (A319), 14/102 (A319 Business Club), 18/144 (A320) o
50/124 (A321).
La tendencia que viene es obvia, aunque quizá las razones no lo sean tanto. La primera clase
está condenada a reducirse una vez más, pero no tanto por la pujanza de
las compañías 'low cost', que tienen un público muy diferente, sino
porque resulta menos rentable que la 'premium' y la 'business'.
La superficie que ocupan los asientos de primera clase es muy grande en
comparación con los de estas dos categorías y, sin embargo, los billetes
no son tan caros como para compensar esta diferencia.
Una última pregunta respondida por 'Flightfox' contradice todo lo que solemos pensar sobre cuándo es el mejor momento de comprar un billete.
Sospechamos que lo último que desea una compañía es despegar con
asientos vacíos (cada uno de ellos es dinero perdido), por lo que terminará tirando los precios y ahí estaremos nosotros raudos para aprovecharnos de este descuento final.
Todos
lo hemos pensado y todos nos hemos dado con un canto en los dientes. En
realidad, prefieren mantener los precios o incluso subirlos, ya que les
resulta mucho más rentable: “Obtienen un mayor beneficio de vender el
20% de los asientos restantes por 1.500 dólares que vender el 50% por la
tarifa regular de 550 dólares”. Hagan cuentas, como suelen hacer las
compañías aéreas, y les saldrá que en el primer caso, si tienen 100
asientos, obtienen 30.000 dólares, mientras en el segundo 27.500. Y eso que se ahorran en servicios complementarios...
En un intento por reducir los inconvenientes que a veces tienen que
sufrir los turistas durante sus viajes de vacaciones, Google desarrolló
una nueva aplicación llamada Google Trips para iOS y Android, la cual permite crear planes de viajes con unos pocos clics.
Google
explica que esta nueva aplicación es como tener un pequeño guía de
bolsillo. Cada viaje incluye categorías de información clave para el
turista como planes diarios durante las vacaciones, reservaciones de
hotel, vuelos, cosas para hacer, comida, bebidas y mucho más.
La
aplicación se puede utilizar tanto en línea, como en forma completa
fuera de línea, aunque en este último caso solo deben de tocar el botón
de descarga, en el viaje que están planeando, para tenerlo en forma
local en su smartphone.
En esta primera etapa Google Trips incluye 200 ciudades alrededor del
mundo, que ofrecen una gran variedad de planes diarios con los
itinerarios más populares. La aplicación incluye los lugares de
atracción más populares en los planes, para cubrir el día completo y
todo gracias a la experiencia de otros turistas que visitaron los
lugares de atracción con anterioridad.
Google Trips es una aplicación muy completa que si bien entra a competir
en un mercado lleno de aplicaciones con muchas características
interesantes para cuando planean ir de vacaciones, de entrada tiene
muchas herramientas para competir de igual a igual.
TripTrip es una nueva aplicación web en estado beta
que te permite crear itinerarios de viajes, tanto de vacaciones, como
así también viajes de negocios, de la manera más fácil.
Este
servicio trabaja con data de Facebook y ofrece información para crear lo
itinerarios de más de 80.000 ciudades alrededor del planeta y no se
preocupen si no conocen el nombre de la ciudad en inglés como por
ejemplo London, si escriben Londres la aplicación lo entiende.
Para
comenzar solo tienen que autenticarse con su cuenta de Facebook (están
trabajando para agregar más formas de login), una vez hecho eso, pasan
al perfil para corroborar su información y ya están listos para crear el
primer itinerario.
Para crear un nuevo itinerario en TripTrip solo
hacen clic en New Trip, ingresan el nombre de la ciudad, cómo quieren
llamar al itinerario, clic en Create y listo, ya están dentro del primer
día de su itinerario, donde ingresarán hotel y luego una a una la
actividad que desarrollarán, incluidas las comidas, transporte, otros
hoteles (por si cambian), lugares de interés como shoppings, museos,
lugares históricos, lugares para ir a la noche como clubs, pubs, bares y
otros, parques y hasta tienen la libertad de crear elementos no
contemplados para el itinerario a través del botón Custom
(Personalizado). Cuando terminan el itinerario del primer día, ya
pueden pasar al segundo haciendo clic en Add Day.
Cada vez que
eligen un elemento para incluir en el itinerario, este viene acompañado
de distinta información como la calificación vía estrellas (como se
califica a los lugares en Facebook), rango de precios, horarios de
atención, dirección, teléfono y hasta el website del recurso.
Cuando tendrán el itinerario en su página de inicio en una cuadrícula
para consultar fácilmente en el futuro por si viajan nuevamente a la
ciudad. Además si quieren cambiar la fotografía de portada del
itinerario, TripTrip permite hacerlo directamente importando imágenes
del servicio de fotografías gratuitas Unsplash.
Recuerden
que es una beta y pueden llegar a encontrar algún que otro bug, pero
dejando de lado eso, es una muy buena idea y además los desarrolladores,
Dave Fryer y George Shank, están trabajando en nuevas características
como la posibilidad de trabajar en el itinerario en forma colaborativa
con otras personas.
Un servicio simple, intuitivo, con una interfaz minimalista que vale la pena tener en cuenta y ver como evoluciona.
Enlace | Website