Viajar es irse, fugarse, moverse siempre hacia adelante y de vez en cuando regresar para de nuevo volver a partir

miércoles, 12 de enero de 2011

Panda Gigante


Visitamos el centro destinado a la preservación y cuidado de los osos pandas gigantes y nos encontramos con este indolente panda subido en la copa del árbol, en contraste del modo vida chino que uno los ve pasar siempre con prisa este oso vive dejando pasar el tiempo con una desgana y holganza tal que a uno le da cierta envidia.

Elefantes en Rajastan



Viajamos al amanecer a lomos de paquidermo desde el valle hasta el castillo del Rajá de Jaipur, la pendiente es media pero constante, el sol asoma por el horizonte por entre las murallas, el elefante se mueve despacio pero constante y a diferencia de otros animales como caballos o camellos a mi me resulta más agradable el viaje.


  Uno de los seres que habitan la tierra que me fascina es el elefante



 


viernes, 7 de enero de 2011

Templo del Dios Sol -Galway Bagh- también conocido como el Templo de los Monos


En Galta, a unos 10 kilometros de Jaipur nos encontramos con el Templo del Dios Sol, también conocido como el Templo de los Monos y que es un lugar santo para muchos hindúes que viene como peregrinos a bañarse en las fétidas aguas de este templo.




 En el templo y alrededores viven más de 20.000 monos según nos cuentan, y es en verdad un paraíso para estos animales que son alimentados y mimados por los peregrinos.


  No es necesario que usted compre alimento alguno si lo que quiere es verlos de cerca hay muchos monos dentro que se mueven sin miedo ni pudor entre los visitantes.


En la puerta de entrada del templo nos encontramos a varios vendedores que tienen plátanos, dátiles y otros alimentos que los peregrinos compran para alimentar a los monos.



Mas que un templo se podría decir que son un un conjunto de templos y edificaciones como podemos observar en la foto inferior.

 



Hay tres estanques por los que discurre el agua sagrada y están en tres niveles distintos, en el estanque situado en el nivel superior solo se bañan y beben los monos y es el que podemos apreciar en la foto siguiente.


Este se encuentra en la parte más alta de la colina junto a un pequeño templo en cuyo interior se encuentra la llama sagrada que dicen nunca se ha apagado.

 

El gurú de la foto superior, que custodia la sagrada llama nos prometía suerte y felicidad si nos hacía el ritual y de paso le proporcionábamos un donativo.




El estanque intermedio o segundo se encuentra a unos 15 metros de desnivel por debajo respecto al primero y es alimentado por un chorro de agua que sale por la boca de una cabeza de vaca.




El agua proviene del primer estanque que hemos mencionado en el que se bañan y beben los monos sagrados.  


Es en este segundo estanque el lugar donde se bañan los peregrinos para limpiar los pecados.


 

No importa que clase de pecado se haya cometido según sus creencias el baño en las aguas sagradas del templo les garantiza su perdón.

 




El tercer estanque y último es el mas grande, se haya a unos 12 metros de desnivel respecto al estanque intermedio. 

 
Este tercer estanque  es  el primero que nos encontramos si hemos entrado en el templo por la entrada oeste que la usual para visitantes.  



Varios gurús y sabios famosos han vivido y meditado en este lugar.





martes, 4 de enero de 2011

Derawar Fort


Dejamos atrás por entre arrozales a Multán, la ciudad donde habíamos pernoctado. Dicen por estos lares que cuando el Profeta visito el infierno el mismo diablo salió de el y se fue a vivir a la ciudad de Multán. Tan mala fama tiene esta polvorienta ciudad, le acusan de ser como el infierno por las elevadas temperaturas que se dan en ella la mayor parte del año. 
Madrugamos mucho y cruzamos toda la ciudad, antes de salir el sol ya nos dirigimos hacia el sur en busca del mítico "Fuerte Derawar" nuestro principal y obsesivo objetivo desde que solo unos meses antes, visitando los templos de Katas Raj vimos una vieja foto de el colgada en una pared de la habitación de uno de los trabajadores que reconstruyen esos templos. Hubo un flechazo, fue un amor a primera vista, si; "amor al primer picotazo" que decía en aquel mítico álbum de los Scorpion.  Si señor,  así de rápido; desde el mismo instante en el que vimos aquella vieja foto de colores virados al sepia nos entró el veneno en la sangre de viajar en su busca, y no hemos parado hasta conseguirlo.




En el desierto de Cholistan,  de entre un mar de dunas de fina y delicada arena casi blanca, emerge señorial la silueta del mítico Derawar Fort (en urdu le dicen Kila Rawal).
Dejamos a un lado la ciudad de Bahawalpur nos adentramos por un laberinto de incontables caminos polvorientos que se cruzan unos y otros sin que encontremos indicaciones de algún tipo, caminos recios solo practicables por un buen vehículo 4x4.

 




Con un mapa pintado a mano con un bolígrafo en el reverso de una factura del restaurante en que desayunamos esa misma mañana, y realizado por un amable y servicial policía de tráfico Pakistaní que nos encontramos al salir del último pueblo, y con las instrucciones en urdu para poder enseñar a los habitantes de la zona y poniendo a modo de salvoconducto que nos ayudaran en lo posible. ¡Pedía que  nos facilitaran toda la información y ayuda! y firmado por la policía que les agradecía tal gesto. Nuestro agradecimiento y muestra de cariño para la policía pakistaní y para el país entero.
De esa guisa, y armados de mucha ilusión y más paciencia; ambas  cosas muy necesarias pues sabíamos que no era fácil encontrarlo, pues aquí no hay turismo alguno, no hay carteles indicativos, si alguno se encuentra este suele estar en urdu o en punjabi. Son contados los viajeros se acercan a estos lugares, algún loco muy cuerdo como mi amigo Miguel y poco más. 
Al final creo que tuvimos mucha suerte, con el mapa del  policía como si fuera el mapa de un tesoro nos movimos bien por el desierto, encontrando también ayuda en los pocos lugareños que hayamos en el camino. 
Tras "solo" poco mas de 8 horas de viaje que me parecieron el doble por los tortuosos caminos y las dunas de finas arenas divisamos recortada en el horizonte la silueta de esta enigmática y hermosa fortaleza; una imagen muy impactante a juicio del que les narra este viaje.




Sus muros de hasta 40 metros de alto, su perímetro de un kilómetro y medio,  su forma tan peculiar,  su historia legendaria... todo hace que se nos encoja un poco el alma y que nos sintamos emocionados como niños con zapatos nuevos. 


El actual fuerte formaba parte de una cadena de fortalezas que jalonaban  el norte de lo que fue la India en su día y que llegaba hasta terrenos del actual Afganistán. Estos fuertes servían además para proteger la ruta de las especias y una de las más importantes secciones de la ruta de la seda.  En su forma actual es una reconstrucción realizada por la aristocracia de Bahawalpur hacia 1733 sobre un antiguo fuerte construido mucho tiempo atrás por el príncipe de Jaisalmer.  Parece ser, que siempre hubo un fuerte en esa zona frecuentemente azotada por bandidos y que recorrían ricas caravanas necesitadas estas siempre de protección.




Una hermosa mezquita está en frente de la entrada principal. También cerca del lugar se encuentran las impresionantes y bellas tumbas de los antiguos dueños del fuerte y la de varios santones y sabios sufíes.



No se puede visitar. Eso nos han dicho todos, eso pone en la guía,  y es una pena porque estamos seguros que en su interior promete guardar un gran secreto y muchas. muchas historias y quizás alguna que otra leyenda.


Caminamos alrededor de los muros disfrutando del momento, si no nos dejan ver el interior al menos podemos apreciarlo desde el exterior; saco fotos a destajo y de vez en cuando me paro, respiro hondo, levanto la vista;  me entran ganas de frotarme los ojos, se que en esos momentos disfruto de una imagen única; y no, a pesar de estar en el desierto se que no es un espejismo.


De repente observamos que uno de los muros amenaza ruina y parece que es fácil acceder al interior por ahí. ¿Como resistirse a conocerlo por dentro? ¡Imposible! Dicho y hecho. Escalamos los despojos de lo que fueron en su día muros inexpugnables y nos introducimos dentro...




El interior del fuerte es bellisímo,  en el que aún se conservan algunas armas, tumbas y algunos antiguos cañones, frescos pintados en las paredes, los adornos y los lujos de una época maravillosa y de un pasado de riquezas y poder, de un esplendor de antaño ya perdido.  Parece una pequeña ciudad encantada que se abre ante nuestra mirada estimulando la imaginación de los presentes.   Sin prisas recorremos su interior, disfrutamos aún más, nos sentimos privilegiados y por unos momentos nos subimos a lo mas alto de las murallas y desde ahí observamos el desierto.   Ya dentro recorremos las estancias principales, las de los soldados y las cuadras de los animales, disfrutamos de la bella arquitectura y de una obra que se nos antoja algo más que bella, diría que fascinante.