Viajar es irse, fugarse, moverse siempre hacia adelante y de vez en cuando regresar para de nuevo volver a partir

miércoles, 14 de enero de 2009

Republica Dominicana I I (Punta Cana)

Cada mañana llovía una media hora antes de salir el sol, cada mañana el sol empujaba con fuerza y las plantas y flores le rendían culto con esplendor sin igual, rozaban la perfección visual aún empapadas por las finas gotas de lluvia.



Cualquier tipo de flor o planta crece con brío, algunas eran exóticas y desconocidas, otras aunque conocidas sorprenden por su esplendor y vitalidad; todas te alegran la vista y el espíritu.
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Es todo un país privilegiado, hermoso, exótico...








Algunas veces, se cerraba el cielo y poco a poco la oscuridad iba tomando forma en oscuras nubes preñadas de agua que luego descargaban la lluvia.





Al final siempre sale el sol y ahí teníamos todo para disfrutar del mar y del viento.




Y las gentes, las buenas gentes, que para el viajero son lo mejor, si la República Dominicana es un extraordinario destino por ser una isla preciosa, un paraíso natural, sus gentes son aún un mayor tesoro, de un carácter amable y paciente hasta decir basta, su simpatía y buen humor es contagioso y todo un premio para el viajero.









Y siempre de la portentosa naturaleza, y la luz, esa luz que pide a gritos pasar a los recuerdos del viajero impresa en la memoria, entonces con la cámara de fotos le atrapamos para siempre.









República Dominicana I (Punta Cana)


 

El viajero aprende con el tiempo y la experiencias, a veces las lecciones nos vienen del cielo. Pensaba que hay lugares que son poco interesantes y que de hecho había relegado en la lista de prioridades para visitar y conocer... entre ellos: todos los focos de turismos de playa y sol; por ejemplo: el Caribe y La República Dominicana. Sin embargo el destino algunas veces nos depara sorpresas y nos muestra que el hombre hace planes pero que son los dioses dueños del tiempo los que disponen lo ha que ha de ocurrir. Esta es la historia de como el destino quiso que acabara en una playa turística -Punta Cana- y de como un viaje que presumía aburrido se convirtió en una gran experiencia y un gran viaje.







Mi hijo pequeño, mi querido hijo del alma había tenido un grave accidente de moto, rota la cadera en siete pedazos, las piernas y el alma hecha jirones llevaba tiempo postrado en la cama y en la silla de ruedas que uno empujaba con toda la tristeza del mundo, con todo el dolor e impotencia que solo un padre puede sentir cuando ve el sufrimiento de su propia carne.




Los periodos de recuperación se estaban alargando mucho y no se cumplían los planes previstos por los doctores, apenas era capaz de levantar de la silla y era incapaz de caminar con las muletas, el carácter se estaba agriando y el mal humor le hacía la vida aún más dura, entonces le dije en broma: "por qué no nos vamos tu y yo de vacaciones al Caribe y nos pasamos unos días al sol bebiendo ron, paseando bajo las palmeras y bailando con hermosas mulatas" ipsofacto le cambió el humor y nos pusimos a planear el viaje juntos y no sin dificultades conseguimos al final el viaje a la República Dominicana. Preparamos la silla de ruedas para llevar, pero entonces mi hijo dijo que no quería que nadie le viera en la silla allí y que solo llevaríamos las muletas con las que apenas era capaz de dar unos pasos. Me hice entonces a la idea de que apenas no moveríamos del la habitación y que estaríamsoo anclado al recinto del hotel, nada más lejos de la realidad...







Al principio así fue, solo podía estar en el agua o sentado en la hamaca, pero sacó fuerzas y luchó como un titan; avanzamos tanto que ante mi sorpresa enseguida comenzó a caminar con las muletas, no sin enormes dificultades, pero solo era el comienzo
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Y poco apoco, paso a paso...





bajo las palmeras que no protegían del sol del Caribe, bebimos ron e iniciamos un gran viaje



del que guardo en mi corazón los mejores recuerdos...



Entonces aprendí una gran lección, que no hay lugar en el mundo en el que viajero no pueda encontrar su verdadero camino y la paz, que no hay lugar en el mundo más importante e interesante que aquel en el que uno se quita el sombrero y lo deja descansar junto a las personas que más quiere.




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domingo, 11 de enero de 2009

No tengo prisa alguna,
quiero que lo sepas, tenlo muy claro
quiero que entiendas que no hay nada
que me oprima el alma.
El primer secreto
que te voy a contar
es la calma... la quietud de movimientos en el cuerpo...
la serenidad y la paz en el espíritu.

San Juan de la Peña

El Monasterio de San Juan de la Peña está situado al suroeste de Jaca, Huesca, Aragón (España), es el monasterio más importante de Aragón en la alta Edad Media.



Cuenta la leyenda, que un joven noble de nombre Voto (en algunas versiones, Oto), vino de caza por estos parajes cuando avistó un ciervo. El cazador corrió tras la presa, pero ésta era huidiza y al llegar al monte Pano, se despeñó por el precipicio. Milagrosamente su caballo se posó en tierra suavemente. Sano y salvo en el fondo del barranco, vio una pequeña cueva en la que descubrió una ermita dedicada a San Juan Bautista y, en el interior, halló el cadáver de un ermitaño llamado Juan de Atarés. Impresionado por el descubrimiento, fue a Zaragoza, vendió todos sus bienes y junto a su hermano Félix se retiró a la cueva, e iniciaron una vida eremítica.


Para saber más.
Wikipedia

Página oficial:
http://www.monasteriosanjuan.com/